Con un destello,
ligero, de admiración, leo en la sección de cartas al director de un periódico local un
artículo sobre la felicidad de los bonobos. Desconozco si el autor
es experto en la materia, aunque me inclino a pensar que no. Lo que
realmente me admira, aunque sea mínimamente, son los razonamientos
que expresa y las conclusiones a las que llega.
"Estos
chimpancés tienen un concepto de la convivencia sin ataduras morales
ni de ningún tipo."
¡Vaya, que
interesante! Aunque si no tienen ataduras de "ningún tipo"
tampoco las tendrán "morales", ya estarían incluidas, es
una repetición inútil. Pero es que, además, el concepto de moral
solo tiene sentido dentro del ámbito de las personas, los seres
humanos. No se aplica a los animales, ni a las plantas, ni a las
bacterias. Recomiendo a los lectores buscar el significado del
término “moral” en el diccionario de la real academia de la
lengua española, para verificar este hecho. Por tanto, es una
afirmación vacía decir que los bonobos no tienen ataduras morales,
¡no tienen moral!.
"Sin sexo no
hay felicidad". ¡Bueno, bueno! esto si que no tiene
desperdicio. Estoy casi seguro que el autor se refiere al acto
sexual, a la cópula, a follar. Porque si se refiere la presencia en
un organismo de los cromosomas X e Y está claro que muchos seres
vivos no los tienen, ni siquiera tienen ADN, y por tanto, según el
autor, todos estos bichos son automáticamente infelices. ¡Pobres!,
y ellos sin saberlo.
"eso viene
demostrándose a través de los tiempos." Quizá lo correcto
sería decir "a lo largo del tiempo", porque tiempo solo
hay uno, y hay un solo sentido de avance, de atrás hacia delante, no
se puede ir "a través".
"de no ser por
el atractivo sexual, la procreación no tendría ningún aliciente."
Eso puede que sea
cierto, al menos en cierta medida. Aunque quizá con algunas ayudas
del gobierno, algunas subvenciones a fondo perdido, con programas de
apoyo a familias numerosas, con campañas publicitarias a escala
planetaria de los fabricantes de pañales y ropa de bebé, y un largo
etcétera, no sé yo, a lo mejor algunos hasta se animaban a
procrear. Ojo, he dicho a procrear, no a follar, por lo tanto no se
podrían contar aquellos eventos que no tuviesen como objetivo único
la procreación (fuera condones y cualquier técnica o producto
anticonceptivo). Es de sobra sabido que para una puta el aliciente es
el dinero no el atractivo sexual.
"Machos y
hembras ni se mirarían, y sin el contacto no hay renovación
generacional"
¡Um, interesante!,
es una afirmación falsa, por supuesto, pero resulta interesante
porque demuestra la ignorancia del autor (o su afición por la
mentira). Sin "contacto" si puede haber renovación
generacional, es decir, las hembras pueden quedar preñadas y pueden
nacer cachorros.
La técnica se
inventó ya hace bastantes años (miles, para ser preciso), y
consiste en extraer esperma de un macho, introducirlo en una hembra y
esperar. En los seres humanos la técnica es un poco más sofisticada
y se conoce con el nombre de fecundación in vitro.
Por otro lado, los
machos y las hembras humanos (a los que se refiere el autor) si
podrían mirarse, incluso podrían participar en ciertas actividades
colectivas (como la caza, o el deporte, o el arte, o el baile, etc.).
El autor parece estar convencido de que los machos y las hembras solo
se miran para echar un polvo. Y claro, solo machos y hembras, porque
si un macho mira a otro macho, y echan un polvo, es difícil (de
momento, al menos) que vayan a provocar una renovación generacional.
Bueno, no voy a
seguir mostrando la cantidad de estupideces que se dicen en el artículo.
La sarta de afirmaciones falsas o sin fundamento alguno. Los
razonamientos absurdos.
Ya se me está
borrando la ligera sonrisa que apareció al comenzar la lectura, y no
quiero terminar manifestando mi opinión personal sobre el autor.