viernes, 16 de agosto de 2024

¿A qué le aplauden los necios?

 

No sin cierto estupor leo los artículos publicados recientemente en un periódico local con respecto al "Botellodromo". Una palabra nefasta, en sí misma, pues implica que hay una "carrera", en este caso hacia la botella. No puedo entender que puedan existir personas que "aplaudan" la apertura de sitios especiales, dedicados a que la juventud se emborrache, sin molestar a los vecinos, claro, solo eso faltaría. Mientras los jóvenes, y no tan jóvenes, se emborrachen algo apartados, en algún lugar retirado, donde tampoco se tenga mucha visibilidad, todo está bien. Parece que está fenomenal, al menos para los hosteleros, y para los políticos (menudos servidores de lo público). Supongo que también estará bien para los progenitores, a los que les saldrá más barato darle dinero al churumbel para que se emborrache con alcohol comprado en el supermercado, y no con cubatas, pagados a precio de oro en los locales de "ocio nocturno" tan abundantes en el casco urbano. Vivo en lo que parece ser una pesadilla distópica. Una sociedad que alienta a los jóvenes a que se droguen, que consuman alcohol, que ataquen a la policía, que ni estudien ni trabajen, que aspiren a ser "influencers", en resumen, que hagan lo que les dé la gana, sin limitaciones, sin responsabilidades. Lo único importante es que no molesten, pero el problema es que sí molestan. Molestan a los médicos de urgencias que atienden los comas etílicos de niñatos (y niñatas) imberbes. Molestan a los trabajadores que tienen que recoger las toneladas de mierda que estos niñatos dejan tiradas, y limpiar las vomitonas, las meadas y, algunas veces, las cagadas, que adornan los "botellodromos" que tan amablemente nuestros estimados políticos ponen a su disposición. ¡Que lástima tener que vivir en un mundo así!

martes, 26 de enero de 2021

¡Qué fácil sería ganar una buena cantidad de dinero!

 

Según varios medios de comunicación la participación en el cribado que se realizó en Ourense (Expourense) éste sábado pasado (23/01/2021), no alcanzó al 60%. Es decir, de los 4.000 citados por SMS acudieron menos de 2.400, los otros 1.600 hicieron mutis por el foro. Ahora bien, todos entendemos que esto de la pandemia es un problema de salud pública, y que al ser un virus contagioso pues resulta que tu irresponsabilidad puede terminar costándome a mí la vida. Por eso me gustaría proponer a las autoridades competentes que le pusieran una multa a todos aquellos que no tengan una causa justificada (y acreditada) para no asistir o negarse a hacer un test PCR. Es muy fácil, sabemos el número de móvil, el titular de ese número al que hemos enviado un SMS citándolo, también sabemos quién se hizo el test y quién no. Por tanto, al que no se lo haya hecho, sin causa justificada, 1.000 euritos de multa, que le tiemble el bolsillo, a ver si para el próximo SMS vuelve a hacer lo mismo. Si de los 1.600 que no fueron este sábado (aún falta por ver cuántos faltaron el domingo), tan solo la mitad (unos 800) tuviesen que pagar una multa de 1.000€ el estado se juntaría con 800.000€, lo que daría para construir unas 8 viviendas de protección oficial para familias necesitadas. ¡Mira qué fácil!

Otra fuente de ingresos, muy interesante, podrían ser los listillos, los que creen que se las saben todas, o al menos que saben más que los demás. Esta tarde de domingo he pasado frente a una famosa pulpería en una de las calles principales de entrada/salida de O Carballiño. Como la atención al público en el interior de los locales está prohibida estos listillos han instalado una súper-carpa, tipo circo, pero rectangular en lugar de redonda. Dentro de la súper-carpa, totalmente cerrada, instalaron unos calentadores y un número de mesas que supongo respetan las directrices y medidas de distancia. De tal modo que los clientes, todos juntitos y calentitos, fumando y consumiendo bajo el protector techo de la súper carpa, amparados del viento por las paredes (de plástico), disfrutan de la “socialización”. Todo gracias a que los listillos de los dueños han “interpretado” a su manera lo que es una terraza y lo que no. Puesto que la legislación es clara al respecto, podría acercarse por allí algún representante de la justicia e imponerle una “multita” de 50.000€, por delito contra la salud pública, y, por supuesto obligarles a desmontar la súper-carpa. Si son tan listos como para reincidir, pues 100.000€ y 3 meses con el local cerrado. Si son tercos, y van a por la tercera, pues 500.000€ y cierre definitivo del local, mas inhabilitación para regentar o trabajar en negocios de hostelería o restauración. A ver si se siguen creyendo tan listos después de esta buena "lección". 

jueves, 21 de enero de 2021

Muestras de Estupidez (MdE)

 El pasado martes, 5 de enero, se emitió en Antena 3 Deportes el reportaje “Rubén López, el español que sobrevivió al Triángulo de las Bermudas tras nadar 20 kilómetros: "Hay magnetismo, sientes miedo"”.

A los 19 segundos de comenzar el reportaje aparece un cartel en la zona derecha de la pantalla indicando “cientos de barcos perdidos allí”.

Ambas afirmaciones son manifestaciones claras de estupidez y de falta de rigor al usar el lenguaje. Por un lado, Rubén López seguramente sabe, como millones de habitantes en este planeta, que toda la tierra está rodeada de un campo magnético, generado por su núcleo magnético, y por tanto, hay magnetismo hasta en los pelos de las cejas de los maoríes suroccidentales. Desconozco si todo ese magnetismo también le hace sentir miedo a Rubén, ¿o es solo el del triángulo de las Bermudas? ¿Es diferente el magnetismo del triángulo comparado con digamos, el de un cuadrado? ¿El barco de soporte que acompañó a Rubén durante su baño en esas aguas llevaba alguna brújula? Porque si la llevaba sería muy sencillo comprobar el “magnetismo” de la zona, y verificar si presentaba alguna anomalía, tan solo viendo cómo se comportaba la aguja del aparato. ¿Por qué no lo hicieron? ¿También la brújula sintió miedo?

Por otro lado, quién haya escrito lo del cartelito no tiene mucha idea del uso del castellano. Falta un verbo, por ejemplo: “cientos de barcos están perdidos allí”, pero es que, además, si están allí entonces no están perdidos, están allí. Las cosas se pierden cuando no se sabe dónde están. Claro que también hay cosas que pueden desaparecer (y aparecer), o no dejarse ver (u oír), y entonces se dice que están desaparecidas, pues no acaban de aparecer. En muchas guerras ha habido muchos desaparecidos, pero pocos perdidos.

Así pues, ambas son muestras de falta de rigor y de estupidez. El decir estupideces no demuestra automáticamente que quien las dice sea estúpido, pero ofrece muchas dudas sobre su inteligencia. En un medio de “supuesta” información pública (antena 3 TV), estas MdE deberían limitarse a la mínima expresión.

martes, 19 de enero de 2021

I had a dream

He tenido un sueño. Como llevo varios días sin ver las estupideces que una plétora de licenciados (o graduados) en periodismo se empeñan en repetir hasta la saciedad en los telediarios, hoy decidí que como sobremesa intentaría dormir una siesta. Tengo algunas décimas de fiebre. Un paracetamol y un par de horas de cama quizá sea lo más eficaz.

Y he soñado. En la provincia en la que resido la colaboración ciudadana ha permitido que las fuerzas de seguridad (la policía) hayan desmantelado 14 fiestas ilegales, todas ellas consideradas como un delito contra la salud pública. Un operativo compuesto por casi 150 agentes, armados con material antidisturbios y fusiles con pelotas de goma, ha conducido a 127 jóvenes, incluidos menores de edad, a un campo de fútbol en las afueras de la ciudad.

Ante el temor de que algunos de los sujetos puedan estar contagiados por el virus, y aprovechando el estado de alarma sanitaria, se ha decretado un aislamiento de 30 días. Durante ese tiempo los jóvenes permanecerán en el campo de fútbol, durmiendo al raso. Los agentes tienen órdenes de disparar pelotas de goma al torso, espalda, brazos, piernas o ingles (eso ya depende de la pericia del agente) a todo aquel sujeto que intente sobrepasar los límites del terreno, convenientemente marcados con cal. Los jóvenes mostraron cierta incredulidad mientras les anunciaban estas medidas por megafonía, pero solo fue durante unos minutos, los primeros disparos, varios dirigidos a las ingles, despejaron cualquier atisbo de duda.

Se les daría una sola comida al día, el desayuno, entre las 8 y 8:30 de la mañana, compuesto por un café con leche y un paquete de 5 galletas María. La leche sería entera, y por supuesto con lactosa. Los intolerantes podrían tomar café solo. Los agentes repartirían el desayuno en el medio del campo, en 5 filas de unos 25 individuos. Una vez obtenido el café y las galletas debían dirigirse hacia el fondo del campo. El precio simbólico de este desayuno se estableció en 100€ por unidad.

El acceso a los baños o a cualquier otra facilidad quedaba clausurado. Se repartieron unos cuantos sacos de arena y unas palas, para que los sujetos pudiesen cubrir los restos de sus necesidades.

Frente a una de las porterías se instalaron 3 dispensadores de agua, con un límite de 15 litros diarios (3 botellas de 5 litros cada una).

Los 150 agentes se distribuyeron en 3 turnos de 8 horas cada uno. El sueldo de ese mes sería pagado por los progenitores de los churumbeles. A una media de 3000€, más las horas nocturnas, más las horas de festivos y fines de semana se calculó un gasto aproximado de 500.000€ que por supuesto no será pagado por papá estado, si no por el papá de cada capullito aislado en el campo de fútbol. También se impuso a cada retoño una multa de 50.000€ por delito contra la salud pública. En caso de no poder pagarla se pasará el cobro a los progenitores, con embargo de bienes si ello fuese necesario.

A las pocas horas de arrancar el dispositivo un padre se acercó por el recinto y amenazó a un agente con una demanda civil. Un par de hostias, una del derecho y otra del revés, fue suficiente para que el sujeto terminase hincado de rodillas sobre las gradas del estadio. Cuando el agente apunto su fusil contra el pecho del progenitor a éste le bastaron 7 segundos para soltarse a llorar, pedir a gritos clemencia y jurar por su santa madre que jamás pondría ninguna demanda. Salió corriendo, con el rabo entre las piernas, mientras su retoño, con cara de bobalicón, lo observaba desde el medio del campo. Creo que ese día conoció realmente a su padre.

Han pasado tres días desde el comienzo del aislamiento. No se ha producido en toda la provincia ninguna otra alteración del orden. No se ha notificado ninguna fiesta ni reunión no autorizada.

Parece ser que comienza a bajar el colesterol entre los aislados, y desde luego la obesidad no es un problema. Algunos de los chavales han dejado de fumar, no por voluntad propia, simplemente porque se les ha acabado el tabaco. Muchos ya empiezan a usar las palas y la arena para tapar sus excrementos. En las últimas 36 horas ninguno ha osado ni siquiera acercarse a las marcas de cal que delimitan el terreno.

Me he despertado y siguen esas décimas de fiebre. No he dormido ni media hora. Tengo el cuerpo molido, y sin embargo, anímicamente me encuentro mejor que nunca. Y aún les quedan 27 días.


Formas enrevesadas de razonar en Bonobo paladín

 

Con un destello, ligero, de admiración, leo en la sección de cartas al director de un periódico local un artículo sobre la felicidad de los bonobos. Desconozco si el autor es experto en la materia, aunque me inclino a pensar que no. Lo que realmente me admira, aunque sea mínimamente, son los razonamientos que expresa y las conclusiones a las que llega.


"Estos chimpancés tienen un concepto de la convivencia sin ataduras morales ni de ningún tipo."

¡Vaya, que interesante! Aunque si no tienen ataduras de "ningún tipo" tampoco las tendrán "morales", ya estarían incluidas, es una repetición inútil. Pero es que, además, el concepto de moral solo tiene sentido dentro del ámbito de las personas, los seres humanos. No se aplica a los animales, ni a las plantas, ni a las bacterias. Recomiendo a los lectores buscar el significado del término “moral” en el diccionario de la real academia de la lengua española, para verificar este hecho. Por tanto, es una afirmación vacía decir que los bonobos no tienen ataduras morales, ¡no tienen moral!.


"Sin sexo no hay felicidad". ¡Bueno, bueno! esto si que no tiene desperdicio. Estoy casi seguro que el autor se refiere al acto sexual, a la cópula, a follar. Porque si se refiere la presencia en un organismo de los cromosomas X e Y está claro que muchos seres vivos no los tienen, ni siquiera tienen ADN, y por tanto, según el autor, todos estos bichos son automáticamente infelices. ¡Pobres!, y ellos sin saberlo.


"eso viene demostrándose a través de los tiempos." Quizá lo correcto sería decir "a lo largo del tiempo", porque tiempo solo hay uno, y hay un solo sentido de avance, de atrás hacia delante, no se puede ir "a través".


"de no ser por el atractivo sexual, la procreación no tendría ningún aliciente."

Eso puede que sea cierto, al menos en cierta medida. Aunque quizá con algunas ayudas del gobierno, algunas subvenciones a fondo perdido, con programas de apoyo a familias numerosas, con campañas publicitarias a escala planetaria de los fabricantes de pañales y ropa de bebé, y un largo etcétera, no sé yo, a lo mejor algunos hasta se animaban a procrear. Ojo, he dicho a procrear, no a follar, por lo tanto no se podrían contar aquellos eventos que no tuviesen como objetivo único la procreación (fuera condones y cualquier técnica o producto anticonceptivo). Es de sobra sabido que para una puta el aliciente es el dinero no el atractivo sexual.


"Machos y hembras ni se mirarían, y sin el contacto no hay renovación generacional"

¡Um, interesante!, es una afirmación falsa, por supuesto, pero resulta interesante porque demuestra la ignorancia del autor (o su afición por la mentira). Sin "contacto" si puede haber renovación generacional, es decir, las hembras pueden quedar preñadas y pueden nacer cachorros.

La técnica se inventó ya hace bastantes años (miles, para ser preciso), y consiste en extraer esperma de un macho, introducirlo en una hembra y esperar. En los seres humanos la técnica es un poco más sofisticada y se conoce con el nombre de fecundación in vitro.

Por otro lado, los machos y las hembras humanos (a los que se refiere el autor) si podrían mirarse, incluso podrían participar en ciertas actividades colectivas (como la caza, o el deporte, o el arte, o el baile, etc.). El autor parece estar convencido de que los machos y las hembras solo se miran para echar un polvo. Y claro, solo machos y hembras, porque si un macho mira a otro macho, y echan un polvo, es difícil (de momento, al menos) que vayan a provocar una renovación generacional.


Bueno, no voy a seguir mostrando la cantidad de estupideces que se dicen en el artículo. La sarta de afirmaciones falsas o sin fundamento alguno. Los razonamientos absurdos.

Ya se me está borrando la ligera sonrisa que apareció al comenzar la lectura, y no quiero terminar manifestando mi opinión personal sobre el autor.

Presentación y objetivo del blog

 Hola a quien lea esto. Este blog tiene como objetivo permitirme expresar y, en ocasiones compartir, mis ideas con respecto a multitud de temas. No es un blog dirigido a otros, es un blog dirigido a mi, a mi necesidad de expresar ciertas ideas sobre el mundo en el que habito. Sin embargo, si finalmente encuentro cómo hacerlo, dejaré habilitada la opción de comentarios, para que los interesados puedan dejar sus opiniones personales. Si veo que empiezan a joder mucho pues deshabilitaré los comentarios y a otro perro con ese hueso.

Sé que el título del blog puede conducir a malinterpretaciones, puesto que es ambiguo. "A veces pienso..." puede interpretarse como que "algunas" veces pienso, y otras veces no. Esa es la interpretación correcta, la que yo pretendo transmitir. Ya sé que hay un montón de chamanes por ahí, y unos cuantos científicos, que afirman que la actividad cerebral es continua, no se detiene, surge al nacer y desaparece al morir. Siempre estamos pensando. Vale, muy bien, lo entiendo, incluso lo acepto. Pero lo que yo quiero decir es que a veces pienso, razono, analizo, estudio, investigo, hago preguntas, busco respuestas, mientras que otras veces veo la TV, oigo música, leo, como, orino, me rasco, etc., etc. En este blog escribiré sobre algunas de las cosas sobre las que pienso. 

A mi me ha quedado claro, así que, vamos al tajo...

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